Qué está en juego en la escuela de la IA.

Cada semana que pasa queda más claro que ya no hablamos “sobre” inteligencia artificial, sino “desde” dentro de ella. La vivimos en el trabajo, en casa, en el instituto… y la escuela sigue sin tener claro qué hacer con este invitado. Que no se va. Ni se va a ir.
Por un lado, Rohan Mistry, en Towards AI, tira por nuestras cabezas pensantes (y no pensantes) un buen jarro de agua fría: la mayoría no somos “ingenieros de IA”, somos consumidores de IA. Distingue entre quien escribe prompts y copia-pega resultados (me incluyo), y quien diseña modelos, despliega sistemas y los mantiene vivos en producción (no me incluyo). Si ya esa brecha técnica es enorme, en educación corremos el riesgo de crear otra: la de un alumnado que usa la IA todo el día, y un sistema educativo que hace como si no existiera.
Miriam Saute va más allá: si la IA puede escribir ensayos, resolver problemas y hasta “humanizar” los textos con erratas falsas, ¿para qué sirve entonces la escuela? Quizá baste con dejar de medir el éxito solo en notas y empezar a mirar si el alumnado desarrolla curiosidad y capacidad de aprender cosas nuevas toda la vida. Los cuatro modos de implicación de Winthrop –pasajeros, triunfadores, resistentes y exploradores– son un espejo: la IA hace muy fácil vivir en “modo pasajero”, entregar tareas impecables… sin aprender casi nada. O sin el “casi”.
Howard Blume tira a dar: los deberes. Con un 84% de estudiantes de secundaria usando IA para las tareas, el dilema ya no es si copian o no, sino si tiene sentido seguir mandando el mismo tipo de deberes. Algunos docentes tiran la toalla y eliminan tareas para casa; otros, como la maestra Libby Rosenbaum, las reinventan: menos fichas mecánicas, más actividades breves ligadas a la vida real, más peso para la lectura y la conversación en clase.
Mientras tanto, fuera de la escuela, la rueda sigue girando. Espoiler: nosotros somos los hámsters. El informe de McKinsey sobre The State of AI in 2025 muestra empresas que ya usan IA en varias áreas, que empiezan a notar mejoras en costes y en ingresos, y que hablan abiertamente de transformar sus flujos de trabajo. No está todo hecho, la mayoría siguen en fase piloto, pero los “alumnos aventajados” ya tratan la IA como palanca de cambio, no como un juguete.
Y aquí entra España. Serafí del Arco recoge el informe de Goldman Sachs que rompe el tópico de “sol y turismo”: crece el empleo de alto valor añadido, hay más programadores e ingenieros que camareros, y las empresas españolas están adoptando IA más deprisa que Italia, Francia o Irlanda. La productividad por hora sube, y parte de esa mejora tiene que ver con la IA. Es decir: el mercado laboral al que irán nuestros alumnos sí se está moviendo con la IA. La pregunta es si la escuela los prepara para vivir en ese mundo… o para uno que ya no existe.
En paralelo, la IA se ha colado en un terreno mucho más delicado: la salud mental. Pero en este caso…en el Tercer Mundo, con claras implicaciones en lo que puede significar para cerrar la brecha digital…o no. Fatimah Hamid nos lleva a África, donde los jóvenes recurren a chatbots porque no hay psicólogos, o porque el estigma les impide pedir ayuda. Para muchos, la IA es un “antídoto contra la soledad”: siempre disponible, no juzga, ayuda a organizarse en épocas de exámenes. La doctora Adebowale Jesutofunmi avisa: la IA no entiende del todo el contexto cultural, puede aislar más todavía y, en situaciones de riesgo, no puede intervenir como una persona.
Como vuelve a recordar Enrique Dans, las alucinaciones siguen a la orden del día. Cuando un abogado presenta ante un juez un escrito lleno de citas inventadas por un modelo, el problema no es el modelo: es el profesional que no ha hecho su trabajo. Dans lo resume sin adornos: la IA puede ayudarte, pero no te exime de verificar, entender y asumir la responsabilidad. Decir “es que la máquina se equivocó” es el equivalente a “mi perro se comió los deberes”.
Y eso nos devuelve al aula. No podemos tomar decisiones sobre la IA desde el miedo o los tópicos, sino desde el conocimiento: entender qué hace, qué no hace, dónde falla y cómo se supervisa. Solo así tiene sentido explorar posibilidades y, a partir de ahí, poner límites. En ese contexto se entiende mejor la decisión de David Cutler en “La IA Generativa no tiene sitio en mi aula”: después de comprobar cómo ChatGPT-5 puede imitar casi a la perfección la voz de sus alumnos, apuesta por más escritura en clase, en condiciones controladas, y menos trabajos largos en casa. Renuncia a parte del temario, pero gana algo mucho más coherente con todo lo que venimos contando: ver pensar a su alumnado en tiempo real.
Ni el entusiasmo ingenuo, ni la prohibición total valen. Lo únio válido es algo mucho más lento, menos espectacular y bastante más exigente: cambiar cómo enseñamos, cómo acompañamos y cómo pensamos la tecnología con nuestro alumnado.
La solución: educación. Con mayúscula. Y tilde en la “o”.
Referencias.
Cutler, D. (2025, agosto). ChatGPT-5 just changed my mind — Generative AI has no place in my classroom. Medium. https://medium.com/age-of-awareness/chatgpt-5-just-changed-my-mind-ai-has-no-place-in-my-classroom-b23468fa4313
Dans, E. (2025, 11 de noviembre). Tonterías las justas: si tu inteligencia artificial se inventa cosas, no es mi problema. EnriqueDans.com. https://www.enriquedans.com/2025/11/tonterias-las-justas-si-tu-inteligencia-artificial-se-inventa-cosas-no-es-mi-problema.html
Hamid, F. (2025, 7 de noviembre). “Pensé en suicidarme, pero la IA me ayudó”: Cuando el terapeuta en África es un chatbot. El País. Planeta Futuro. https://elpais.com/planeta-futuro/2025-11-07/pense-en-suicidarme-pero-la-ia-me-ayudo-cuando-el-terapeuta-en-africa-es-un-chatbot.html
Mistry, R. (2025, 1 de noviembre). You’re not an AI engineer. You’re just using ChatGPT. Towards AI. https://pub.towardsai.net/youre-not-an-ai-engineer-you-re-just-using-chatgpt-7044f58ba4fb
Singla, A. (2025). The state of AI: How organizations are rewiring to capture value. McKinsey & Company. https://www.mckinsey.com/capabilities/quantumblack/our-insights/the-state-of-ai#/
(2025, octubre). No turismo, migración, IA: aumentando la productividad de la economía española. eldiario.es. https://www.eldiario.es/economia/no-turismo-migracion-ia-aumentando-productividad-economia-espanola_1_12751466.html
(2025, mayo). How AI is disrupting education. Medium (Age of Awareness). https://ai.plainenglish.io/how-ai-is-disrupting-education-33ae631cd428
OpenAI. (2025). ChatGPT (versión X) [software]. https://chat.openai.com/
Siemens, I. (2025, 25 de octubre). Homework useless? Existential crisis of AI in US schools. Los Angeles Times. https://www.latimes.com/california/story/2025-10-25/homework-useless-existential-crisis-ai









