School Rubric

La máquina habla y la escuela piensa (o debería).

Cada vez es más frecuente esta escena: una persona abre su chatbot, escribe un par de frases vagas y, en segundos, obtiene un texto impecable. Copiar, pegar, entregar. Misión cumplida.

El problema es que, como recuerda Juan Vicente García Manjón, ni la misión está tan cumplida, ni el texto es necesariamente fiable. La irrupción de la IA generativa ha instalado una peligrosa costumbre: creer lo que nos dice la máquina sin levantar una ceja. En el mundo académico ya se acumulan las citas fantasma y los autores que solo existen en la imaginación del modelo. No es que la IA quiera engañarnos: es que está entrenada para sonar plausible, no para ser verdadera.

En el otro extremo, quienes han construido buena parte de esta tecnología empiezan a huir del lugar donde se suponía que podrían trabajar mejor. Marta Peirano relata la salida de Yann LeCun de Meta como el último episodio de una fuga masiva de los “padres y madres” de la IA que abandonan las grandes tecnológicas porque el ritmo lo marca el marketing, no la ciencia. Frente al discurso inflado de la “superinteligencia” de Sam Altman, ellos reclaman algo tan simple como incómodo: tiempo para investigar, libertad académica y mirada crítica sobre los riesgos.

Y mientras discutimos sobre el sexo de los ángeles, la IA ya está hablando con nuestros niños. Lucas Ropek cuenta el caso del osito Kumma, un peluche conectado a modelos de lenguaje que llegó a explicar a menores dónde encontrar cuchillos, a comentar drogas y a desarrollar conversaciones sobre prácticas sexuales. OpenAI cortó el acceso y la empresa retiró temporalmente los juguetes, pero la pregunta queda: ¿Quién acompaña a esos niños cuando la voz que les responde no es humana? ¿Quién pone los límites cuando el juguete está “programado para ser adorable” pero la arquitectura de fondo no entiende de infancia?

Los adultos tampoco salimos indemnes. Javier Lacort describe cómo hemos pasado de escribir a simplemente “editarnos”. Usamos la IA para pulir correos, tuits, informes y propuestas hasta el punto de que ya no peleamos con las palabras: solo supervisamos. Lo que se pierde no es solo estilo; es pensamiento. Escribir siempre fue una forma de pensar en voz alta, de ordenar lo que sentimos y lo que sabemos. No es que nos volvamos peores escritores: es que dejamos de ser escritores.

Y aquí entra en escena la educación.  Juan Fernández, apoyándose en la investigación de Luis Lizasoaín y su equipo, nos recuerda que también en los colegios corremos el peligro de mirar solo la superficie. Igual que un texto puede esconder referencias falsas, un colegio con notas altas puede estar reflejando, simplemente, el nivel socioeconómico de sus familias. 

La investigación educativa nos ofrece otra mirada: la del valor añadido. No se trata de qué puntuaciones brutas obtiene un centro, sino de cuánto progresa su alumnado respecto a lo esperable por su contexto. Hablamos del “residuo” estadístico: “Con este código postal, nadie esperaba que llegáramos aquí… y aquí estamos”. Ese milagro cotidiano no lo hace un algoritmo: lo hacen equipos docentes que trabajan como investigadores de su propia práctica, que diagnostican, planifican, actúan y evalúan de manera sistemática.

La IA no va a desaparecer de las aulas. Y, por mucho que cambien los modelos, hay algo que no cambia: si queremos personas capaces de pensar, de cuestionar, de cuidar y de hacerse cargo del mundo que habitan, no hay atajo tecnológico que nos ahorre el trabajo de educar.

La solución: educación. Con mayúscula. Y tilde en la “o”.

Referencias. 

 

García Manjón, J. V. (2025, 17 mayo). IA para educación EJN: IA = educación EJN. Publicación en LinkedIn. Recuperado de https://www.linkedin.com/posts/jvmanjon_iaparaeducaciaejn-ia-educaciaejn-activity-7395728593760280576-RKxK/?utm_source=social_share_send&utm_medium=android_app&rcm=ACoAAEKDxEgBl27JniP4Uf7m6zOC1YtTCmD0rp0&utm_campaign=whatsapp

“IA nos está convirtiendo en editores de nosotros mismos. Aprobamos lo que ya no sabemos crear”. (2025, 24 noviembre). Xataka. Recuperado de https://www.xataka.com/robotica-e-ia/ia-nos-esta-convirtiendo-editores-nosotros-mismos-aprobamos-que-no-sabemos-crear

“Los padres de la IA huyen de las Big Tech”. (2025, 17 noviembre). El País – Opinión. Recuperado de https://elpais.com/opinion/2025-11-17/los-padres-de-la-ia-huyen-de-las-big-tech.html

“Teddy bear controlado por IA atrapado hablando de fetiches sexuales e instruyendo a niños a encontrar cuchillos”. (2025). Gizmodo. Recuperado de https://gizmodo.com/ai-powered-teddy-bear-caught-talking-about-sexual-fetishes-and-instructing-kids-how-to-find-knives-2000687140

Tres indicios de la investigación educativa que cambiarán tu forma de ver los rankings de colegios e institutos. (2025, 10 noviembre). Investigación Docente. Recuperado de https://investigaciondocente.com/2025/11/10/tres-indicios-de-la-investigacion-educativa-que-cambiaran-tu-forma-de-ver-los-rankings-de-colegios-e-institutos/

OpenAI. (2025). ChatGPT (versión más reciente) [modelo de lenguaje]. Recuperado de https://openai.com/chatgpt

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Luis Gómez.
Maestro de primaria con 25 años de experiencia. Especialista en Educación Física. Ha formado parte del equipo directivo de un centro público de educación infantil y primaria en Sevilla durante 12 años y ha coordinado proyectos como "El Deporte en la Escuela", "Creciendo en Salud" y "Coeducación". Es Director del Podcast IA y Educación. Entre sus aficiones se incluye el deporte, siendo además fundador de la Asociación Carros de Fuego, que facilita la participación de personas con diversidad funcional en pruebas deportiva como carreras populares, trail , triatlon y orientación.

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