School Rubric

Pensar más rápido, sentir menos.

Hace apenas unos años esta frase parecía (era) una provocación: ¿podría un robot ganar un Premio Nobel? Javier Sampedro lo planteaba en El País: si ya existen inteligencias artificiales capaces de formular hipótesis científicas, diseñar experimentos y analizar datos con una precisión sobrehumana, ¿por qué no premiarlas? No es solo que las máquinas aprendan, sino que lo están haciendo a un ritmo que nos obliga a repensar qué significa ser humano en la era de la investigación automatizada.

Mientras imaginamos a un robot subiendo al escenario de Estocolmo, Enrique Dans nos recuerda que seguimos cometiendo errores muy humanos: delegar el juicio educativo en herramientas poco fiables. En su artículo Evaluar con inteligencia (y no con detectores), defiende que sancionar a un alumno por una alerta algorítmica es irresponsable, casi criminal. La IA no debe ser el nuevo polígrafo del aprendizaje, sino un aliado para rediseñar cómo enseñamos y cómo evaluamos. La diferencia entre castigar y educar pasa, una vez más, por la formación del profesorado y el sentido ético del uso tecnológico.

Tomamos el ejemplo que  Fernando Maldonado describe en Retina Tendencias: colegios como Alpha School, en Texas, demuestran que la IA puede liberar tiempo al profesorado y personalizar la enseñanza. La tecnología, bien usada, no sustituye al docente; le devuelve su papel esencial: conocer mejor a cada alumno.

Pero claro: no todo son avances prometedores. Karelia Vázquez, en El País, advierte de un efecto ChatGPT. Ya hablamos, escribe, “como robots”. Estudios del MIT confirman que la exposición continuada a los modelos de lenguaje está homogeneizando nuestro vocabulario, acortando las frases y eliminando la emoción de la escritura. Como ejemplo, el verbo inglés delve (“profundizar” o “ahondar”) aumentó un 51 % en conferencias y artículos científicos. Y es que ChatGPT tiende a usar esa palabra con mucha frecuencia al redactar textos académicos o formales en inglés (“Let’s delve into…”).  Así, muchos autores que emplean la IA sin darse cuenta acaban repitiendo ese patrón. Si la inteligencia artificial copia nuestra forma de pensar, y nosotros empezamos a copiar la suya, corremos el riesgo de convertirnos en versiones gramaticalmente perfectas… pero emocionalmente planas.

Cory Doctorow en Medium modera sabiamente el entusiasmo para recordar que todo boom tecnológico tiene su burbuja. Según él, cuando el espejismo de la IA estalle quedarán tres cosas: programadores, chips baratos y modelos abiertos que cualquiera podrá ejecutar. Pero sobre todo quedará la oportunidad de aprender de los errores, de recuperar el control ciudadano sobre una tecnología que, como toda herramienta poderosa, puede democratizar el conocimiento o concentrarlo en unas pocas manos.

Y mientras tanto, en su newsletter semanal de IA y Educación, Juan Vicente García Manjón pone nombre a uno de los dilemas centrales en las aulas: la autorIA, esa nueva forma de fraude académico en la que el problema no es copiar, sino simular haber aprendido. Su propuesta es clara: sustituir la cultura del control por la de la transparencia. Evaluar el proceso, no solo el resultado. Pedir reflexión, no perfección. Educar en el uso ético, en lugar de perseguir el uso prohibido.

Las advertencias de Oxford le dan la razón: según el informe de Thibault Spirlet, los adolescentes piensan hoy más rápido, pero también más superficialmente. Citando a Erika Galea, “el reto no es dominar la tecnología, sino salvaguardar la profundidad del pensamiento humano”. La generación que aprende con la IA necesita aprender también a desconectarse de ella para pensar por sí misma.

Y mientras tanto, la IA sigue a su aire con sus botas de siete leguas: Jordi Pérez Colomé describe una avalancha de vídeos generados por IA tan realistas que ya apenas podemos distinguirlos de la realidad. Humoristas, creadores y publicistas los utilizan a diario. “Falta solo la última milla”, dice Omar Pera de Freepik, “y dentro de un año será imposible diferenciarlos”. Lo que antes era una curiosidad tecnológica se ha convertido en una nueva forma de cultura audiovisual, tan accesible como adictiva.

Todo apunta a una misma dirección: el desafío no está en la inteligencia artificial, sino en la inteligencia humana con la que decidamos usarla.

La solución no es desconectarse.

La solución: educación. Con mayúscula. Y tilde en la “o”.

 

Referencias. 

Dans, E. (2025, 17 de octubre). Evaluar con inteligencia (y no con detectores). Recuperado de https://www.enriquedans.com/2025/10/evaluar-con-inteligencia-y-no-con-detectores.html

Doctorow, C. (2025, 16 de octubre). Post-AI: AI productive residue. Recuperado de https://doctorow.medium.com/https-pluralistic-net-2025-10-16-post-ai-ai-productive-residue-5cc95ad345f9

García-Manjón, J. V. (2025). Integridad, plagio e IA: ¿qué hacemos? Recuperado de https://www.linkedin.com/pulse/integridad-plagio-e-ia-qu%C3%A9-hacemos-juan-vicente-garc%C3%ADa-manj%C3%B3n-phd-osicf/

Maldonado, F. (2025). Reinventar la educación cuando ChatGPT entra en el aula. Retina Tendencias. Recuperado de https://retinatendencias.com/analisis/reinventar-la-educacion-cuando-chatgpt-entra-en-el-aula/

OpenAI. (2025, 29 de julio). Presentamos el modo de estudio en ChatGPT [Entrada de blog]. Recuperado de https://openai.com/es-419/index/chatgpt-study-mode/

OpenAI. (2025). ChatGPT (versión más reciente) [software]. Recuperado de https://chat.openai.com

Sampedro, J. (2025, 17 de octubre). Cuando tu robot gane un premio Nobel. EL PAÍS Tendencias. Recuperado de https://elpais.com/proyecto-tendencias/2025-10-17/cuando-tu-robot-gane-un-premio-nobel.html

Spirlet, T. (2025, 18 de octubre). Oxford advierte que la IA hace que los alumnos piensen más rápido, pero de forma más superficial. Business Insider España. Recuperado de https://www.businessinsider.es/tecnologia/oxford-advierte-que-ia-hace-que-los-alumnos-piensen-mas-rapido-pero-forma-mas-superficial_6525186_0.html

Vázquez Torres, K. (2025, 19 de octubre). Ya empezamos a hablar como robots. EL PAÍS Ideas. Recuperado de https://elpais.com/ideas/2025-10-19/ya-empezamos-a-hablar-como-robots.html

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Luis Gómez.
Maestro de primaria con 25 años de experiencia. Especialista en Educación Física. Ha formado parte del equipo directivo de un centro público de educación infantil y primaria en Sevilla durante 12 años y ha coordinado proyectos como "El Deporte en la Escuela", "Creciendo en Salud" y "Coeducación". Es Director del Podcast IA y Educación. Entre sus aficiones se incluye el deporte, siendo además fundador de la Asociación Carros de Fuego, que facilita la participación de personas con diversidad funcional en pruebas deportiva como carreras populares, trail , triatlon y orientación.

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